
Actualmente está muy en tendencia hablar de un «buen envejecimiento» o de tratar de envejecer lo menos posible. Si hablamos de las medidas con mayor respaldo científico para retrasar el envejecimiento biológico y cutáneo, estas son las más importantes:
1. Protección solar diaria
Es la intervención antienvejecimiento más efectiva que existe.
Lo ideal es utilizar un protector solar con FPS 50+ todos los días. Debe aplicarse diariamente y reaplicarse cada cuatro horas si hay exposición prolongada al sol o cada dos horas en caso de estar en la playa.
Además, es recomendable complementar la protección con medidas físicas, como usar sombrero, lentes de sol y evitar la exposición durante las horas de mayor intensidad solar.
Hasta el 80 % del envejecimiento visible del rostro puede atribuirse al fotoenvejecimiento.
2. Mantener la masa muscular
La sarcopenia es una afección caracterizada por la pérdida de masa muscular, fuerza y función muscular en los adultos mayores. Sus signos y síntomas incluyen debilidad, cansancio, fatiga, falta de energía, problemas de equilibrio y dificultad para caminar o mantenerse de pie.
La pérdida de masa muscular acelera el envejecimiento funcional. De hecho, la fuerza muscular es uno de los mejores predictores de longevidad, incluso por encima de muchos marcadores de laboratorio.
Se recomienda realizar entrenamiento de fuerza entre dos y cuatro veces por semana, además de consumir una cantidad adecuada de proteínas.
3. Dormir bien
Durante el sueño se llevan a cabo importantes procesos de reparación celular.
Lo ideal es dormir entre siete y nueve horas por noche, mantener una buena higiene del sueño y procurar horarios regulares.
También es recomendable evitar el consumo de alcohol y el uso de pantallas antes de dormir.
Dormir mal favorece la inflamación, aumenta la resistencia a la insulina y acelera el envejecimiento cutáneo.
4. Mantener baja la inflamación metabólica
Los niveles elevados de glucosa y los picos frecuentes de insulina favorecen la glicación del colágeno.
Se recomienda llevar una alimentación rica en verduras, frutas, proteínas y grasas saludables, además de limitar el consumo de alimentos ultraprocesados y azúcares añadidos. Mantener un peso saludable también es una medida importante.
La glicación vuelve el colágeno más rígido y favorece la aparición de arrugas.
Si es necesario, puedes apoyarte en un nutriólogo o un endocrinólogo.
5. Uso de retinoides
En dermatología, los retinoides son el estándar de oro del tratamiento tópico para el envejecimiento cutáneo. Dentro de este grupo se encuentran el retinol, el retinal y la tretinoína.
Su principal función es estimular la síntesis de colágeno, además de mejorar la textura de la piel, las manchas y las líneas finas.
Conclusión
Como dermatóloga, podría recomendar muchos láseres, bioestimuladores y tecnologías avanzadas. Sin embargo, estas cinco recomendaciones están al alcance de la mayoría de las personas y son relativamente sencillas de incorporar en la vida diaria.
Además, dormir bien, conservar la masa muscular y usar protector solar de forma constante no solo ayudan a mantener una piel más saludable, sino que también mejoran la calidad de vida.
Los procedimientos dermatológicos pueden ofrecer excelentes resultados estéticos, pero son estos hábitos los que realmente ayudan a ralentizar el envejecimiento biológico a largo plazo.



















