Peelings ¿Cuáles y para qué?

El peeling: exfoliación química o quimio exfoliación, consiste en la destrucción de las dos capas superficiales de la piel, epidermis y dermis papilar, mediante la aplicación de una sustancia química corrosiva, con la finalidad de conseguir una nueva epidermis y dermis superficial. Este procedimiento tiene utilidad en el rejuvenecimiento de la piel y la desaparición de lesiones preexistentes como manchas, queratosis solares, arrugas y cicatrices.

Se tienen registros históricos que datan desde hace más de 3,500 años, en antiguos documentos egipcios, de la aplicación de cáusticos y sustancias químicas que tenían como finalidad el rejuvenecimiento facial. La primera publicación médica de estas sustancias para fines terapéuticos apareció en 1941, cuando Ellwer y Wolff emplearon un procedimiento que ellos llamaron “peeling cutáneo y cicatrización” para el tratamiento de pigmentaciones faciales y cicatrices deprimidas. Desde entonces, y hasta la actualidad, este tipo de peeling ha sido considerado una herramienta básica para el dermatólogo en el rejuvenecimiento facial o como tratamiento de cicatrices y manchas faciales.

Tipos de peeling:

Existen varios tipos de peeling químico, se pueden clasificar de acuerdo a la profundidad en la que actúa el químico:

1.- Superficial: ácido glicólico del 20% al 60%, ácido tricloroacético (TCA) del 10% al 20%, solución de Jessner y ácido salicílico al 30%. Este tratamiento actúa sólo a nivel del estrato córneo y podría penetrar al estrato granuloso. Se recomienda para arrugas finas o moderadas, queratosis seborreicas y actínicas, paño, hiperpigmentación postinflamatoria y también sirve para mejorar la textura o calidad de la piel.

2) Medio-profundo: ácido glicólico al 70%, TCA al 35%, con o sin solución de Jessner. Este proceso interviene a nivel de la dermis papilar y se utiliza para lesiones epidérmicas superficiales como lentigines, queratosis actínicas, algunas manchas, irregularidades en la textura cutánea debido a cicatrices y arrugas leves a moderadas asociadas al foto envejecimiento.

3) Profundo: TCA al 50%, fenol al 88%. Este peeling actúa a nivel de toda la dermis papilar y podría llegar a la dermis reticular. Se recomienda para arrugas profundas, tratamiento de queratosis actínicas severas y diseminadas, léntigos solares y, en general, mayor grado de foto envejecimiento.

Procedimiento:

Preparación: es recomendable evitar la exposición solar 2 semanas antes y utilizar una crema despigmentante que preparará la piel y disminuirá el riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria, así como el uso de protector solar.

Sesión: el número de sesiones dependerá de la indicación del dermatólogo, así como el tipo de peeling elegido. Por ejemplo, se puede hacer un peeling superficial cada 1 o 2 meses; en cambio, un peeling profundo sólo se hace una vez en la vida. El tiempo que se deja el químico lo determina el dermatólogo con base en la indicación terapéutica y al final algunos químicos deben ser neutralizados.

Después del peeling: limpieza con jabón suave, evitar exposición solar, uso de protector solar aunque no salga de casa, no arrancar escamas o costras.

En la actualidad existen otras técnicas que se utilizan con el fin de lograr un rejuvenecimiento facial, entre ellos, la microdermoabrasión. Este procedimiento consiste en la aplicación de toxina botulínica, rellenos faciales y láser; todos ellos con sus respectivas indicaciones, sin embargo no se sustituyen entre sí, sino que son técnicas complementarias. De todos estos procedimientos, el que puede ser comparado con el peeling químico, en cuanto a sus indicaciones en dermatología, es el láser de CO2 fraccionado.

El peeling químico vs. El láser de CO2 fraccionado

Se sabe que el láser de CO2 fraccionado es más preciso, se tiene mayor control de la profundidad del daño en la piel, predicción del grado de rejuvenecimiento facial y rapidez de recuperación, a diferencia del peeling. Sin embargo es una tecnología más costosa y también tiene sus contraindicaciones. Un buen peeling químico en manos expertas, puede tener resultados comparables a los producidos por un láser de CO2 fraccionado.

El aspecto más importante al comparar ambos procedimientos es: qué tan profundo podemos tratar, sin llegar a causar daño, como una cicatriz. Es necesario individualizar a cada paciente y ofrecer la mejor técnica para cada problema en particular. Por ejemplo, al tratar zonas de piel sensible como la zona peribucal o palpebral, es preferible utilizar el láser antes mencionado, en lugar de un peeling.

El peeling químico aún sigue siendo una herramienta indispensable para el dermatólogo en el tratamiento de diversas enfermedades y fines cosméticos

Recomendaciones para realizarse un peeling

  • – La piel debe ser preparada con un producto despigmentante que tu dermatólogo indicará.
  • – Nunca hacerse un peeling sin la supervisión de un dermatólogo experto en el tema.
  • – No realizarse un peeling antes de un evento social importante.
  • – El peeling químico está contraindicado durante el embarazo.
  • – Después del procedimiento se debe evitar la exposición solar y es necesario utilizar constantemente protector solar aún dentro de casa.
  • – No se deben arrancar las escamas o costras que se formen.
  • – Cualquier duda respecto a aplicación de otros productos o cosméticos, se debe consultar con el dermatólogo.

Dr. Juan Basillo López Zaldo
Dermatólogo
(DGP:7157462) UDG
Cel. 3313142209
jlopezzaldo@gmail.com

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