Psoriasis en cuero cabelludo.

La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel, de causa desconocida, que evoluciona por brotes y es de difícil control.

La piel normalmente tiene una tasa de recambio epidérmico de 21 días. En los pacientes que sufren de psoriasis este recambio epidérmico sucede en tan solo 3 días.

La frecuencia de este padecimiento está estimado entre un 2% a un 5% en la población mundial.

No se reconoce un factor etiológico definitivo, sin embargo, las observaciones apuntan hacia causas multifactoriales internas (genéticas) o externas (infecciones, dietas, medicamentos, o estrés) y se ha visto que los familiares de pacientes con psoriasis tienen una incidencia alta para presentar la enfermedad por lo que se ha sugerido que esta enfermedad tiene una herencia autosómica dominante.

Se caracteriza por la presencia de pápulas eritemato-descamativas, de predilección en codos, rodillas y salientes óseas, con mayor frecuencia, sin embargo existen formas clínicas muy variables, en su presentación y en la severidad de la enfermedad. Una de estas formas clínicas es la «psoriasis del cuero cabelludo».

«La psoriasis del cuero cabelludo» es una de las variedades más comunes de psoriasis suele ser la precursora de otras formas (Ej: forma de grandes placas), se manifiesta en un alto porcentaje de los pacientes que sufren de psoriasis (entre un 70-80%). Como síntomas los pacientes presentan comezón intermitente, acompañada de la aparición de pequeños trozos de piel similares a la caspa que observarán al peinarse o frotarse el cuero cabelludo.

En la exploración física se observan placas infiltradas, gruesas y bien delimitadas que se extienden en la frente más allá de la línea del pelo.

Las zonas del cuero cabelludo que se ven afectadas por estas placas con mayor frecuencia son alrededor y detrás de las orejas, la nuca, la frente y la línea frontal de implantación del pelo.

Cuando afecta a la nuca suele presentarse como placas blanquecinas, gruesas bien delimitadas, que pueden estar rodeadas de áreas rojas por inflamación de la piel.

Dichas lesiones no causan la pérdida del cabello siempre que la terapia no resulte excesivamente agresiva y se controle el rascado.

En algunas ocasiones, puede existir sobreinfección bacteriana y foliculitis que sí puede dañar algunos folículos de manera permanente.

Es importante hacer notar que la psoriasis es un padecimiento crónico que se controla y que puede haber brotes o periodos de mayor actividad (exacerbación de la enfermedad).

Es importante distinguir las placas de psoriasis frente a la caspa o dermatitis seborreica ya que al principio, ambas enfermedades se parecen y son diagnóstico diferencial.

Todos los tratamientos se fundamentan en un cuidado regular y especial de la piel para ayudar a reblandecer las escamas y evitar la inflamación.

El objetivo del tratamiento es la disminución del malestar, picor y las rojeces, y fomentar la rehidratación de la piel eliminando las posibles escamas.

Otras terapias también aprobadas por la FDA son sesiones de fototerapia con luz ultravioleta de banda estrecha que va directamente al cuero cabelludo a través de un dispositivo con forma de cepillo y el láser excimer de 308 nm., con buena tolerancia y respuesta.

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