Cuidados de la piel con rosácea

La rosácea es una enfermedad inflamatoria de la piel que se caracteriza por enrojecimiento, ardor y/o lesiones tipo acné (enfermedad con la que se confunde frecuentemente) que afecta sobre todo el centro de la cara. A pesar de ser una condición benigna ocasiona un impacto importante en la calidad de vida de los pacientes que la padecen al ser una enfermedad que se desencadena por múltiples factores a los que estamos expuestos en la vida diaria, es por eso que es importante que los pacientes con este padecimiento conozcan estos desencadenantes para evitar exacerbaciones.

Dentro de los factores que pueden «activar» una piel con rosácea se encuentra la exposición solar, ejercicio intenso, estrés emocional, consumo de alcohol, baños calientes, uso de saunas o vapores, cambios bruscos de temperatura, bebidas calientes, alimentos muy condimentados o picantes, algunos productos deriva- dos de lácteos, entre otros. Si bien es cierto que no todos los pacientes presentan sensibilidad a todos los factores antes mencionados, es importante que cada uno identifique los propios.

Al tratarse de una piel tan reactiva a distintos estímulos, no es de sorprenderse que no todos los productos para el cuidado de la piel son adecuados para los pacientes con rosácea. Por lo tanto algunas de las recomendaciones a tomar en cuenta son las siguientes:

Aseo facial: debe realizarse con productos denominados syndets (limpiadores sintéticos o sustitutos de jabón), o con cremas limpiadoras que no requieren el uso de agua, evitar el uso de cepillos o esponjas que puedan irritar o raspar la piel.

Una vez limpia la cara se recomienda esperar a que la piel se encuentre completamente seca ya que cuando la piel se encuentra húmeda es mas común que la aplicación de productos pueda ocasionar ardor.

Hidratación de la piel: optar por hidratantes con mayor contenido de agua y evitar cremas «pesadas» que contengan aceites minerales.

Protector solar: uno de los principales desencadenan- tes de inflamación en las pieles con rosácea son los rayos UV, por lo que el uso de protector solar es de suma importancia en el cuidado diario de este tipo de pie- les. Se recomienda el uso de protectores con un factor de protección mínimo de 30+, inorgánicos, minerales que contengan óxido de zinc o dióxido de titanio. Evitar protectores solares químicos.

Maquillaje: optar por polvos o maquillajes líquidos a base de siliconas (ciclometicona, dimeticona), de poca cobertura, no comedogénicos y evitando aquellos productos *waterproof* difíciles de remover para evitar el uso de desmaquillantes que contengan solventes agresivos.

Agua termal: se trata de soluciones ricas en minerales que se pueden utilizar para aliviar de forma momentánea la sensación de calor y enrojecimiento posterior a ejercicio intenso o exposición solar, sin embargo, la evaporación del agua rociada estimula la pérdida de agua transepidérmica, por lo que algún tiempo después de la aplicación puede causar sensación de piel «seca y estirada».

Evitar:

• Cremas o productos que contengan retinol, alfa hidroxiácidos, vitamina C, ácido salicílico, peróxido de benzoilo (a menos que tu dermatólo lo indique).
• Astringentes.
• Tónicos.
• Aceites esenciales.
• Cremas con mentol, alcanfor, propilenglicol.

Las personas con rosácea pueden mantener una piel libre de exacerbaciones si conocen los factores que des- encadenan su enfermedad, al ser una condición que no se cura es importante acudir a consulta para elegir los productos adecuados para el cuidado diario de la piel.

Dra. Clara Madrid Carrillo
Dermatóloga
(CED. prof. 8968271)
Dermacenter
clara_x89@hotmail.com

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