ECCEMAS

ECCEMAS

El eccema comprende un grupo de trastornos crónicos de la piel que puede presentarse en cualquier parte del cuerpo, sin embargo, es más frecuente que se afecten las manos, la cara, la nuca, la piel cabelluda y los pliegues de los brazos y de las piernas. Los síntomas más frecuentes incluyen piel reseca, áspera, roja y engrosada que puede acompañarse de comezón y ardor. En los casos más severos la piel puede hincharse y “partirse”.

La dermatitis atópica o piel atópica es la más frecuente de los eccemas, su causa es multifactorial, siendo los principales factores los hereditarios y ambientales. Los eccemas también pueden ser desencadenarlos por sustancias irritantes como lo son jabones, perfumes, plantas, esmalte de uñas, hebilla de cinturón, bisutería, etc. dando lugar a una dermatitis por contacto que puede ser de tipo irritativa o alérgica. Existen otros tipos de eccema causa indeterminada que son menos frecuentes.

Es importante saber que el eccema NO es contagioso, es una condición de la piel que suele iniciar en la infancia, pero puede presentarse en cualquier etapa de la vida y, aunque en algunas ocasiones en la vida adulta mejora, puede permanecer durante toda la vida. El eccema frecuentemente se presenta alternando periodos de “brote” con períodos de estabilidad. El cambio de clima y el estrés psicógeno son factores que pueden desencadenar un brote o incluso empeorarlo.

El primer paso para un control exitoso de los eccemas es un adecuado diagnóstico, por lo que se recomienda acudir con un médico dermatólogo para una adecuada valoración. Debido a que es una condición de la piel, este trastorno no es curable, pero sí se puede tener un buen control. La mayor parte del éxito del tratamiento depende del apego al mismo y los cuidados que el paciente afectado tenga con su piel. Parte del tratamiento y del mantenimiento de una piel sana sin irritaciones o brotes que deben seguir las personas con esta condición debe incluir mantener la piel humectada mediante el uso de emolientes y dermolimpiadores ( jabones) sin perfume de grado dermatológico. Así como evitar desencadenantes que puedan irritar la piel mediante el uso de ropa de algodón, recortar etiquetas de la ropa, secar la piel gentilmente y sin tallar con toallas de algodón, baño corto (5 minutos bajo el agua) y con agua tibia.

 

Dra. Begoña Macías Alonso
DERMATÓLOGA
(CED. prof. 8435201)

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