Enfermedades transitorias de la piel en recién nacidos

Enfermedades transitorias de la piel en recién nacidos

La piel de los niños que acaban de nacer es muy distinta a la piel de los niños de mayor edad y qué decir de la piel de los adolescentes y de los adultos.

La piel a lo largo de nuestra vida va cambiando, y cada grupo de edad tiene particularidades características.

Para comprender estas diferencias y poder responder a la causa de las enfermedades transitorias que acontecen a los recién nacidos, será fundamental conocer de manera simple de qué está compuesta nuestra piel.

Para empezar, debemos saber que tiene dos capas principales, la epidermis que es la capa externa y la dermis que es la capa más profunda.

La epidermis contiene a las células especializadas en mantener la barrera cutánea, éstas células se llaman queratinocitos. La dermis contiene fibras (colágeno y elastina) y además de ella surgen los anexos cutáneos que son las glándulas del sudor, de grasa y los pelos.

Las enfermedades transitorias de la piel en los recién nacidos son un grupo de condiciones de la piel que con el tiempo sanarán y como su nombre lo dice sólo se presentan en el periodo de transición.

Así como otros órganos del cuerpo requiere tiempo para su maduración, en los recién nacidos la piel es inmadura incluyendo todos sus componentes (queratinocitos, glándulas, pelo, etc).

Algunas de las enfermedades transitorias más comunes se describen a continuación:

• Eritema tóxico neonatal

Generalmente aparecen en los niños nacidos al término de las primeras 24-48 horas de vida como “granitos, manchas rojas, y granitos con pus”. No genera molestía al bebé y se autolimita dentro de los 7 días subsecuentes. Es importante mantener la calma y cuidar la piel del bebé como lo es una piel delicada y sensible usando jabones suaves o de tipo syndet, así como hidratarla con cremas blancas sin perfume.

• Acné neonatal o pustulosis cefálica benigna

Ocurre en aproximadamente el 20% de los recién nacidos. No hay correlación entre la aparición de acné neonatal y posteriormente desarrollo de acné juvenil. La edad promedio de aparición es a las tres semanas. Se caracteriza por la presencia de “granitos rojos y con pus”, típicamente sin comedones “barros”, distribuídos en la cara del bebé en la zona “T” y en ocasiones en la piel cabelluda.

En la mayoría de los casos es leve y puede tratarse con medidas generales utilizando para el aseo jabón suave y agua, evitando cremas muy grasosas y aceites en la cabeza (cuero cabelludo y cara). No requiere un tratamiento adicional ya que se resuelve espontáneamente en aproximadamente cuatro meses sin dejar cicatrices.

• Miliaria o sudamina

Es de las más comunes en los recién nacidos, también conocida como “salpullido”, se presenta especialmente en climas cálidos (calurosos). Es causada por acumulación de sudor (inmadurez de las glándulas).

Rara vez la miliaria está presente al nacimiento, normalmente se desarrolla en los primeros días de vida en asociación con el uso de calentadores o incubadoras, ropa muy abrigadora, o fiebre. Su distribución típica es en la cara, piel cabelluda y áreas de pliegues como en el cuello, espalda, ingles, axilas, etc. No se requiere un tratamiento específico, el bebé debe mantenerse en un ambiente más fresco, con ropa más ligera y floja, y baños con agua tibia. Se podrá dar un segundo baño con pura agua (sin jabón) en caso de que el bebé sude mucho. Una vez que se establecen estas medidas, las lesiones se resuelven rápidamente.

• Quistes de milia

Los quistes de milia son pequeños “granitos blancos” causados por retención de queratina y material sebáceo en los folículos del pelo. Frecuentemente se encuentran en la nariz y mejillas de los recién nacidos. Se autolimitan en las primeras semanas de vida, no es necesario apretarlos e intentar sacarlos ya que esto sí puede ocasionar cicatrices.

En su inmensa mayoría las enfermedades transitorias del recién nacido se resuelven espontáneamente o mejorando medidas de cuidado de la piel del bebé. Ante cualquier duda o inquietud no esperes y acude a consultar con un médico especialista en la piel lo antes posible, para poder brindarle a su hijo o hija la mejor atención en el momento preciso.

 

Dra. Rocío Concepción Albores Arguijo
Pediatría – Dermatología Pediátrica
(CED. prof. 10374708)

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