Melasma y tratamiento láser

Melasma y tratamiento láser

El melasma, también llamado de manera común “paño” o “máscara del embarazo” es un trastorno frecuente, crónico y recurrente de pigmentación que surge de unas células llamadas melanocitos. Éstos presentan hiperfuncionalidad por lo que depositan cantidades excesivas de melanina (lo que otorga color a la piel) en las diferentes capas de la misma.

Es particularmente común en mujeres, especialmente en aquellas de edad reproductiva, y en áreas del cuerpo con altas cantidades de exposición al sol como la cara. Los factores que contribuyen a la patogenia de esta afección incluyen influencias genéticas, exposición al sol, sensibilidad a las hormonas, embarazo y, en algunos casos, medicamentos.

El tratamiento suele ser un desafío, con respuestas incompletas en muchos casos y recaídas frecuentes, además de que no existe una terapia estándar para el melasma. Es por ello que una combinación de terapias dirigidas a múltiples elementos patógenos, como el fotodaño, la inflamación, la vascularización aberrante y la pigmentación anormal, generalmente proporciona los mejores resultados clínicos. El arsenal terapéutico disponible incluye una variedad de agentes que inhiben la biosíntesis de melanina y aumentan el re-cambio epidérmico (a base de tratamientos tópicos o cremas), y/o peelings químicos y láseres que aceleran la eliminación de melanina.

Hablando específicamente de las terapias láser, a lo largo de los años, muchos estudios han evaluado el efecto de diferentes protocolos láser para el melasma con resultados variables. Dentro de la terapia láser que se puede utilizar se incluye los siguientes:

• Láser fraccionado no ablativo. • Láser de colorante pulsado.
• QS-Nd:YAG.
• Luz pulsada intensa.

Es importante conocer que los tratamientos no son inocuos, puede producirse un empeoramiento de la hiperpigmentación o hipopigmentación moteada como resultado de la terapia con láser y no todos los pacientes son candidatos a todos los tratamientos. De igual manera, algunos de ellos deben de llevar indicaciones pre y post tratamiento y sobre todo, se debe indicar a los pacientes que adopten medidas rigurosas de protección solar después del tratamiento.

Como podemos ver, existen múltiples tratamientos para el melasma, que se pueden utilizar como parte de un plan de manejo integral, pero éste debe individualizarse para cada paciente, por lo que lo ideal es acudir con tu dermatólogo para que valore qué tratamiento es el ideal para ti.

 

 

 

Dra. Ilse Meyer Nava Dermatóloga
(CED. prof. 8985949)
Dermacenter
ilse_meyer_n@hotmail.com

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