Síndrome paraneoplásico

Síndrome paraneoplásico

Las dermatosis paraneoplásicas son un grupo de manifestaciones cutáneas secundarias o asociadas a un cáncer. Se trata de lesiones o síntomas que aparecen en lugares alejados del tumor o de sus metástasis. Pueden presentarse antes del diagnóstico de la malignidad, como primer signo de la misma, a lo largo de la evolución de la enfermedad; o bien representar una recurrencia del cáncer. Se observan hasta en el 20 por ciento de las personas que padecen algún tipo de cáncer. Aunque no se sabe la razón exacta por la cuál aparecen las lesiones cutáneas, se ha sugerido que pueden ser consecuencia de sustancias secretadas por el tumor o a anticuerpos que atacan tejidos diferentes a los cuales están destinados. Los síntomas pueden aparecer en cualquier órgano o sistema.

El tratamiento exitoso se logra en forma óptima con- trolando el cáncer origen, pero en ocasiones, algunos síntomas pueden ser controlados con fármacos específicos.

Algunas de las lesiones cutáneas que pueden ser un síndrome paraneoplásico son:
1) El prurito (comezón): es el síntoma cutáneo más frecuente de los pacientes con cáncer.
2) Acantosis nigricans.
3) Enfermedad de Bowen.
4) Queratosis seborreicas grandes y múltiples que aparecen de manera súbita.

Sin embargo, las que más se han asociado con malignidad son:
1) Erytema gyratum repens.
2) Pénfigo.

Muchas de estas manifestaciones están relacionadas a cánceres específicos por lo que su aparición es sugestiva y orienta a la búsqueda dirigida de ciertas neoplasias. Aunque son de rara aparición, es importante conocer este tipo de manifestaciones cutáneas ya que pueden ser el primer signo de un cáncer no conocido, de una recidiva de alguno ya en control o hablar de agravamiento de la malignidad. El reconocimiento y diagnóstico tempranos permiten inicio oportuno de tratamiento, mejorando además factores como la supervivencia de los pacientes.

También es importante mencionar que las manifestaciones cutáneas mencionadas previamente pueden aparecer sin estar relacionadas a algún proceso cancerígeno, es decir, su aparición no es siempre indicativa de malignidad. Por lo tanto, siempre se deberá realizar una revisión médica y de acuerdo a los hallazgos durante la exploración física, la historia clínica y el contexto de cada paciente, se podrá orientar mejor al origen de cada lesión.

 

Dra. Aline Esther Baeza Echeverría
Dermatóloga Cirujana Dermatóloga
(CED. prof. 8929841)
alinebaezae@gmail.com

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