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Depilación láser: un método seguro para todo tipo de pieles

El folículo pilosebáceo es un anexo de la piel que puede tener dos tipos de pelo: el velloso, que cubre la mayor parte de la superficie corporal y el terminal, que se encuentra en la piel cabelluda y en los adultos por acción hormonal y se localiza en la cara, axilas y genitales.

El pelo tiene diferentes fases: 1) Fase anágena. Es la fase activa de crecimiento del pelo, que dura años. El 85% del vello se encuentra en esta fase. 2) Fase catágena. Es un periodo de regresión que dura 2 semanas, donde cesa el crecimiento del pelo pero no se cae. 3) Fase telógena: fase de descanso con actividad metabólica mínima, dura de 5 a 6 semanas. Al final de esta fase se cae el pelo y del 10 al 12% del pelo se encuentra en esta fase.

La presencia de pelo no deseado continúa siendo un problema para muchos individuos en donde los métodos tradicionales para retiro de vello (cera, rasurado, crema depilatoria) son insatisfactorios; además de algunos inconvenientes como las quemaduras causadas por cera caliente, la pseudofoliculitis por rasurado.

La depilación es el procedimiento de eliminación/miniaturización del tallo piloso sea temporal o definitiva. Con métodos temporales físicos: abrasión, corte o rasurado y avulsión (cera, pinzas, electrónica), o químicos, por debilitamiento del pelo (enzimas, proteolíticas). Con métodos definitivos eléctricos como: electrólisis, termólisis; lumínicos, por fotodepilación; fototérmicos por luz coherente (láser), luz no coherente (luz pulsada intensa); fotoacústicos (láser Q-switched) o fotoquímicos (terapia fotodinámica).

La introducción de la tecnología láser ha despertado gran interés por ser un método que produce miniatu- rización definitiva, no es invasiva y actualmente está cómoda con los dispositivos nuevos. El láser debe lle- gar a la zona de la melanina, la energía es absorbida de manera selectiva por este cromóforo y se libera calor que destruye las células de la matriz del pelo, lo cual cambia los folículos terminales (gruesos) por folículos vellosos casi imperceptibles.

Inicialmente el láser de rubí (694 nm.) se utilizó para la eliminación del vello, posteriormente el láser de Nd YAG (1064 nm.) de pulso largo que obtuvo mejores re- sultados sobre todo en pieles oscuras y vellos gruesos y profundos.

Luego llegó el láser de Alexandrita (755 nm.), eficaz en colores claros de piel y el láser diodo (808 nm.) que es muy seguro y en general el mejor tolerado y con me- nos efectos adversos en la piel. La luz pulsada intensa (IPL) emite la energía en el rango de 400 a 1,200 nm) fue utilizada por muchos años con buenos resultados, sin embargo puede ser más dolorosa y requería de muchas más sesiones que los láseres antes mencionados.

Los equipos más nuevos son láser híbridos (Alexandrita, ndyag de pulso largo y láser diodo) esto favorece abarcar todos los tipos de pieles (claras a oscuras), así como diversos tipos de pelo, grosor y profundidad, lo cual reduce el número de sesiones y son prácticamente indoloras.

Para la selección del láser adecuado los factores que se deben tomar en cuenta son el color del pelo, grosor, profundidad, fases del pelo en el ciclo folicular, densidad folicular, así como las causas de hirsutismo (vello no deseado en zonas dependientes de andrógenos) que deben ser tratadas por su dermatólogo/endocrinólogo previo a la depilación.

Indicaciones para depilación:

Hipertricosis: excesivo crecimiento de pelo terminal sin distribución de tipo masculino y no dependiente de andrógenos.
Hirsutismo: presencia de pelo terminal con distribución masculina en la mujer, y es hormonodependiente.
Vello no deseado.
Quiste pilonidal recidivante
Foliculitis en fase no inflamatoria.

Recomendaciones y consejos al paciente

Evitar depilación con cera, miel, hilos al menos dos semanas antes de tratamiento con láser o luz pulsada ya que extraen el cuerpo piloso, disminuyendo casi por completo la reactividad.

El vello debe estar muy corto o al ras en el momento del procedimiento para evitar que la energía quede por encima de la piel.

Se debe tomar en cuenta que la depilación es un proceso progresivo y paulatino de miniaturización del vello no deseado (en la mayoría de los dispositivos se requieren entre 6 a 12 sesiones y pueden requerirse más adelante sesiones adicionales en algunos casos).

Cuando se realice la depilación, informar al operador(a) del láser cualquier molestia para que ajuste la intensidad del mismo

El vello no se pierde en la sesión, sino que se pierde gradualmente a partir de las 24 horas después y durante un periodo de una a tres semanas, pudiendo crecer nuevamente pero miniaturizado.

Si la cantidad de vello que se quiere eliminar es importante, probablemente sean necesarias varias sesiones de láser, que deben espaciarse entre cuatro y seis semanas una de otra, dependiendo de la parte del cuerpo que se haya tratado.

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