El uso apropiado de los protectores solares

Los protectores solares fueron desarrollados en la década de 1940 con el objetivo principal de prevenir las quemaduras solares. Sin embargo, actualmente éstos también se utilizan para prevenir otros aspectos del fotodaño  (daño en la piel inducido por la luz solar) incluyendo el fotoenvejecimiento y el cáncer de piel.

Los ingredientes activos en los protectores solares incluyen filtros orgánicos solubles (“químicos”) que absorben la radiación UV y filtros insolubles (“físicos”) que tanto absorben como dispersan la radiación UV. En la actualidad existen múltiples preparaciones que incluyen protectores solares en sus ingredientes, tal como algunas bases de maquillaje, humectantes y bálsamos labiales. Además, se han desarrollado fórmulas habitualmente etiquetadas como “deportivas” que pueden persistir en el estrato córneo (la capa mas superficial de la piel) por más tiempo de lo habitual y permitir conservar la fotoprotección a pesar de realizar actividades vigorosas o nadar. Cuando se aplican correctamente, los protectores solares forman una capa en la superficie del estrato córneo que atenúa o “filtra” la radiación que en otras condiciones alcanzaría la epidermis y la dermis. Los agentes activos, como se ha mencionado previamente, logran esto al absorber o dispersar los fotones antes de que penetren en la superficie de la piel. Muchos de los protectores solares comercializados actualmente utilizan combinaciones de estos agentes.

La capacidad de que los protectores solares prevengan la formación de queratosis actínicas (lesiones precancerosas en la piel) y carcinoma cutáneo de células escamosas se ha demostrado en múltiples estudios en humanos, y existe evidencia en aumento de que también pueden prevenir el fotoenvejecimiento y el melanoma cutáneo.

Los efectos adversos de los protectores solares incluyen irritación (que se consideraría un efecto relativamente común) y alergia (la cual es bastante infrecuente). Se debe tomar en cuenta que la fotoprotección puede llevar a una deficiencia de niveles de vitamina D en algunas personas, por lo que es recomendable alcanzar niveles óptimos de esta vitamina consumiendo una dieta balanceada y tomar suplementos, de ser necesario.

Guía de fotoprotección:
• Evitar exposición solar directa entre las 10 a.m. y las 4 p.m. cuando sea posible.
• Utilizar ropa protectora (por ejemplo manga larga), sombreros, lentes de sol.
• Aplicar protector solar en todas las áreas expuestas al sol en exteriores.
• Aplicar un protector solar con FPS 30 o más que esté etiquetado como de cobertura de “espectro amplio”.
• Usar hasta 30 o 60 gramos de protector solar para cubrir la piel expuesta (en adultos).
• Los protectores solares en aerosol deben aplicarse libremente para alcanzar el FPS adecuado.
• Aplicar el protector solar al menos quince minutos antes de la exposición.
• Usar un protector solar resistente al agua si se va a nadar o sudar excesivamente.
• Re-aplicar el protector solar cada dos horas odespués de nadar o de sudar excesivamente.

Dra. Kenia Yolanda Lepe Moreno
Dermatóloga
(CED. prof. 9812613)

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