Leucoplasia oral

La leucoplasia es una de las lesiones blancas de la cavidad oral. El término leucoplasia oral hace referencia a una entidad clínica definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como «lesión predominantemente blanquecina localizada en la mucosa oral que no puede ser caracterizada como ninguna otra lesión definida ni desde el punto de vista clínico ni histológico». En la práctica diaria la definición se completa incluyendo el dato de la imposibilidad de la eliminación de la lesión mediante el simple rascado, lo cual facilita su distinción frente a la candidiasis pseudomembranosa (infección por hongo Cándida sp.)

Se presenta en el 0.4 al 0.7% de la población. Afecta principalmente después de los 40 años de edad, aparece con mayor frecuencia en la mucosa mandibular y bucal. La distribución por sexos es similar y tiene mayor incidencia en pacientes que presentan hábitos tóxicos tales como el tabaco y/o el alcohol. La importancia de estas lesiones radica en su capacidad de transformación en un CE, porcentaje que oscila entre un 3 y un 17,5 %.

La leucoplasia, junto con la eritroplasia, el liquen plano y la fibrosis submucosa, forma parte del conjunto de lesiones orales potencialmente malignas (precancerosas). El establecimiento de una causa para una lesión blanquecina excluye el diagnóstico de leucoplasia, excepto en el caso del tabaco.

Las infecciones por Candida, papilomavirus (VPH) y recientemente por virus de Epstein Barr (VEB) son cofactores que pueden modificar el pronóstico evolutivo de la leucoplasia ya establecida.

A la exploración física se observa un parche o placa blanca en la mucosa bucal que no se desprende con el raspado y sin signos de alguna afección conocida. Puede tener un patrón clínico homogéneo o heterogéneo, según la regularidad en su superficie. Las lesiones con un patrón homogéneo tienen un bajo riesgo de malignización a largo plazo y las lesiones con un patrón heterogéneo son de alto riesgo.

En ausencia de displasia, se pueden mantener vigilada y se estudian las posibles causas. En caso de lesiones sospechosas debe tomarse biopsia (fragmento de piel) y si hay displasia se debe extirpar la lesión.

Dentro de las múltiples opciones terapéuticas, la eliminación de factores de riesgo (tabaco, alcohol) indispensable. Se pueden utilizar desde ablación con nitrógeno líquido, láser de CO2 de onda continua, resección quirúrgica o terapia fotodinámica. En algunos pacientes pueden utilizarse terapias más conservadoras como la bleomicina tópica o retinoides sistémicos.

Los pacientes con detección de leucoplasia deben ser seguidos a intervalos regulares que pueden variar de 3, 6 o 12 meses a criterio del médico. Los pacientes pueden ser atendidos por un estomatólogo o un dermatólogo especializado en lesiones de la mucosa bucal.

Recomendaciones al paciente

  • Realizarse periódicamente autoexamen de la boca, así como mantener higiene adecuada
  • Acudir a revisión con dermatólogo/estomatólogo si existe una lesión blanca persistente o úlcera que no cicatriza en la mucosa bucal
  • Utilizar protector solar labial si realiza actividades bajo el sol o presenta queilitis actínica
  • Identificar algún hábito inadvertido que ocasione la fricción o traumatismo de la mucosa bucal
  • En el caso de ser diagnosticado con leucoplasia idiopática debe disminuir/limitar el consumo de tabaco y/o alcohol

Dr. Juan Basillo López Zaldo
Dermatólogo
(DGP:7157462) UDG
Cel. 3313142209
jlopezzaldo@gmail.com

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