
El lupus discoide es una forma crónica de lupus cutáneo, una enfermedad en la que el sistema inmunológico ataca por error los tejidos de la piel. A diferencia del lupus sistémico, no afecta a todos los órganos, pero sí puede dejar cicatrices permanentes si no se trata a tiempo.
Se presenta principalmente en mujeres en la cuarta o quinta década de la vida. Puede ser una manifestación del lupus sistémico o presentarse de forma exclusivamente cutánea. Hasta un 5 % de los pacientes con lupus discoide puede evolucionar a lupus sistémico, por lo que su abordaje es importante.
Formas de presentación
Las lesiones suelen aparecer de forma localizada en áreas expuestas al sol, como la cara, cuero cabelludo, orejas, cuello y brazos. En un pequeño porcentaje de casos, pueden presentarse de manera diseminada. Sin embargo, no todos los pacientes presentan fotosensibilidad.
Las lesiones se observan como placas rojizas, bien delimitadas, con escamas gruesas que, con el tiempo, pueden dejar áreas blanquecinas debido a la atrofia y bordes hiperpigmentados. Cuando se presenta en el cuero cabelludo, puede causar alopecia cicatricial.
Diagnóstico
El diagnóstico suele ser clínico, aunque la biopsia confirma la enfermedad.
Causas
Aunque no se conocen con exactitud, se han identificado varios factores asociados:
- Luz solar o rayos ultravioleta
- Predisposición genética
- Tabaquismo
- Algunos medicamentos o infecciones virales
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es detener la inflamación y prevenir cicatrices o pérdida de cabello cuando afecta el cuero cabelludo.
Medidas generales:
- Fotoprotección estricta: usar bloqueador solar diario (FPS 50+), reaplicar cada 3–4 horas y evitar la exposición directa al sol.
- Evitar medicamentos fotosensibilizantes.
- Evitar el tabaquismo.
El control debe ser médico. El lupus discoide no se cura, pero puede mantenerse inactivo durante años.
Los medicamentos pueden ser tópicos, con corticoides, o sistémicos, para lesiones extensas o recurrentes.
El lupus discoide es una enfermedad tratable y controlable, pero la detección temprana es clave para evitar cicatrices permanentes y la caída irreversible del cabello.



















