Nevo congénito pigmentado

Leonel Vargas, 10 años de edad.

El Nevo congénito es un lunar grande y oscuro, la mayoría de las veces velludo. En muchos casos, las personas nacen con esta condición, también hay casos en los que los bebés los desarrollan en sus primeros meses de vida. Si bien, no es peligroso, es necesario revisarlo constantemente para descartar que desarrolle cáncer o retirarlo para evitar ese riesgo.

En esta edición, conoceremos el testimonio de un padecimiento visto desde un punto de vista inocente. El de un niño de 10 años quién se acepta tal cual es y es feliz consigo mismo. A quién no le interesa la vanidad, pero ha recurrido al dermatólogo para cuidar su salud. Ha sido muy valiente durante todo el proceso y ahora sigue tan alegre como siempre de estar saludable y ser él mismo.

SkinNews: Leonel, cuéntanos ¿qué padecimiento tenías?

Leonel: Tenía un lunar en la cara.

S: ¿Era muy grande?

L: Sí, mucho. Casi de todo el cachete.

S: ¿Fue una condición con la que naciste o de pequeño te surgió?

L: Así nací

S:  ¿Te causaba algún tipo de incomodidad?

L: A mí me gustaba, pero los niños en la escuela me decían cosas. Pero tomamos la decisión de ir con el doctor porque me podía dar cáncer y era peligroso ese lunar.

S:  Cuéntanos qué te platicó el doctor respecto a tu padecimiento.

L: Me dijo que estaba bien, pero que por salud me lo tenían que quitar. Me explicó dos maneras de cirugía que me podía hacer, pero una era más peligrosa que la otra. Con la peligrosa me tenían que inyectar algo para inflarme el lunar, un expansor y después de 6 meses me lo tenían que arrancar, pero sólo era una vez.

S:  Y la alternativa que tú tomaste, ¿en qué consistió?

L: Eran varias cirugías, me lo fueron quitando con bisturí. Tuve 6 o 7 cirugías.

S: ¿Y qué otros productos te recetaron para complementar tu procedimiento?

L: Me dio una pomada y antibiótico para el dolor.

S:  ¿Fueron dolorosas tus cirugías?

L: No mucho, al principio cuando me ponen la anestesia sí, porque es una inyección.

S:  ¿Qué te platicó el doctor sobre la recuperación de esta intervención?

L: Que ya no iba a tener lunar y después me iban a tratar la cicatriz que me quedó para que no se me viera ya. Ahorita ya no tengo nada de lunar.

S:  ¿Con qué te van a tratar la cicatriz?

L: Con láser. Ahorita no me tengo que exponer al sol y no puedo hacer ejercicio como en dos semanas; la última cirugía acaba de pasar.

S:  ¿Cómo te sientes ahora?

L; Muy bien, no se me nota mucho mi cicatriz. Me siento feliz sin el lunar y me dicen que está muy bien porque me podía enfermar.

 S:  ¿Cómo conociste al doctor Gabriel?

L: Por medio de un doctor de aquí de Atotonilco. El doctor Gabriel es muy amable.

Jorge Vargas, papá de Leonel nos platicó que ni las cirugías ni el tratamiento que está llevando a cabo Leonel han sido costosos, pues el doctor los apoya mucho. También nos comparte que estan muy contentos porque su hijo ya no tiene rastro de su lunar. Nos invita a prevenir y tratarse con tiempo cualquier enfermedad para evitar complicaciones.

                                      


Lic. Gabriela Castillo

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