Piojos en piel cabelluda, hasta en las mejores familias

Los piojos son insectos que se encontraron desde antes de Cristo, el primer hallazgo arqueológico fue en el noroeste de Brasil en el año 10000 a.C. en una cabeza humana, también se encontraron liendres en momias egipcias de 5000 años de edad junto con peines finos en las tumbas.

Los piojos son parásitos que se alimentan de sangre humana, viven en la superficie del cuerpo, ya sea en la cabeza, cuerpo o vello púbico. La infestación de los piojos se llama pediculosis y es  causado  por insectos del orden anoplura, género Pediculosis P. Capitis (cabeza), P. Vestimenti (corporal) y Phtrius pubis (región púbica). Los piojos de la cabeza, a diferencia de los del cuerpo o los púbicos, no indican una higiene deficiente.

La pediculosis de la cabeza es un padecimiento cosmopolita que no respeta condición socioeconómica, afecta a todas las razas, ambos sexos y se presenta más en escolares entre los 3 – 10 años, más en niñas de pelo largo.

La forma de contagio es por contacto directo (al jugar, dormir juntos, abrazarse), menos frecuente cuando se comparten objetos personales (peines, sombreros, ropa de cama). Se relaciona con epidemias familiares y en escuelas, lo que a veces puede causar un caos social.

Los piojos de la cabeza son insectos sin alas, color blanco grisáceo o marrón claro que miden de 3-4 mm, no vuelan ni saltan pero recorren 23 cm/min y viven 20 horas fuera del humano. Los piojos vivos son difíciles de ver por la velocidad en la que se mueven. La hembra es de mayor tamaño, vive 1 mes y deposita de 7-10 huevos al día, los huevos vivos (con embrión) tienen un color gris gelatinoso y están situados cerca de la piel cabelluda (a 3-4 mm), al estar próximo a éste el calor y la humedad ayudan a su incubación. Los huevos vacíos o liendres se localizan más lejos de la raíz del pelo, tienen una coloración blanca o amarillenta y se adhieren por un “cemento” al pelo. La ninfa es el piojo joven a los 8 días de salir del huevo y su ciclo de vida es de 17 a 25 días vida. Se adhiere a la piel, se alimenta de la sangre (no pueden sobrevivir más de 48 horas sin tomar sangre) y su saliva produce lesiones en la piel.

La localización en piel cabelluda es más en región occipital (nuca) retroauricular y produce comezón intensa, manchas rojas y excoriaciones por el rascado. Se puede agregar infección dando costras y en ocasiones se inflaman los ganglios, o produce lesiones en otras partes del cuerpo como ronchas y manchas tipo “salpullido” en hombros y tronco. En el primer contagio la comezón tarda de 4 a 6 semanas en aparecer.

El diagnóstico es clínico, es más frecuente detectar la infestación por la visualización de liendres que de piojos vivos ya que éste se esconde de la luz, huye y se mueve rápidamente en cualquier dirección. En cada infestación hay de 8 a 12 piojos vivos pero numerosísimas liendres (hasta 100).

El tratamiento es variado: desde tópico con shampoos, soluciones, hasta por vía oral. Lo mejor es acudir a un médico especialista antes de usar tratamientos químicos que pueden llegar a causar irritación. El peinado es importantísimo para saber si el tratamiento ha sido eficaz. La eliminación manual representa un buen control del problema a la larga. Si no se obtienen piojos hay que suponer que el tratamiento ha sido eficaz. Si se obtienen sólo uno o dos piojos adultos puede ser que se trate de una reinfestación después del tratamiento o que exista una cierta resistencia. Si hay liendres adicionales que se descubren (3-5 por día) puede indicar que todavía existen piojos vivos. Se debe practicar la eliminación manual de nuevo.

Se recomienda para evitar futuros contagios separar objetos personales como peines, cepillos y no compartirlos, lavar la ropa personal, toallas y ropa de cama con agua caliente, pasar la aspiradora en sofás y asientos de automóvil.

Los pesticidas en aereosol no sirven para deshacerse de los piojos por lo cual es una exposición innecesaria que puede provocar alergias. Se recomienda no dejar los productos químicos en el cabello más del tiempo indicado ya que no aumenta su eficacia y no acostar a los niños con bolsa o gorro de plástico en la cabeza ya que se corre el riesgo de asfixia.


Dra. Claudia Baños Segura
Dermatóloga (CED. 6417725)
Tel. 15523002594
clabase@hotmail.com

 

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