Sífilis va en aumento en jóvenes.

La sífilis una infección principalmente de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema pallidum. En el 2012 la OMS estimó 18 millones de casos en todo el mundo, entre adolescentes y adultos jóvenes de 15 a 49 años de edad.

La transmisión ocurre principalmente por contacto directo con lesiones durante el sexo, aunque también puede ser transmitida a través de la placenta y resultando en infección durante el embarazo. Los síntomas relacionados a la sífilis se pueden dividir en tres fases:

– La fase primaria: que implica la primera manifestación clínica de infección por sífilis y corresponde a una lesión localizada en la piel medicamente llamada chancro, por lo general es una úlcera de bordes indurados no dolorosa en la zona genital, o en otros sitios de inoculación. Por lo general sana de manera espontánea sin tratamiento, pero rápidamente la bacteria se extiende a otros órganos del cuerpo.

– La fase secundaria: después de semanas a meses que el chancro a sanado, una cuarta parte de los individuos podrá presentar síntomas en todo el cuerpo incluyendo: inflamación de ganglios, malestar general, rash en la piel, pérdida de cabello, inflamación del hígado o hepatitis, dolores de cabeza entre otras manifestaciones neurológicas.

– La fase terciaria: corresponde a la fase tardía de la sífilis, pudiendo ocurrir de 1 a 30 años después de la infección primaria, por lo general implicando afección del sistema cardiovascular y del sistema nervioso central.

Los casos de sífilis se han disparado en Europa durante la última década, han aumentado en un 70% desde 2010 y se han vuelto, por primera vez desde principios de la década de 2000, más comunes en algunos países que los nuevos casos de VIH.

Derivado en gran parte por sexo sin protección y conducta sexual de mayor riesgo entre los hombres homosexuales.
El número de bebés nacidos infectados con sífilis en los Estados Unidos se ha duplicado desde 2013, según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos.

En los Estados Unidos se estimó que el número de casos de sífilis congénita, en los que la enfermedad se transmite de la madre al bebé, aumentó un 153%, de 362 en 2013 a 918 en 2017.

En casos de transmisión durante el embarazo, el recién nacido puede presentar afección de la piel, dientes, huesos, ojos y vías respiratorias superiores.

Por ello, es importante la realización de pruebas para detección de sífilis asintomática entre mujeres embarazadas.

La sífilis es fácilmente tratable con antibióticos.

Pero cuando no se trata tiene como consecuencia transmisión y daño a múltiples órganos del cuerpo.

Una detección oportuna con pruebas para enfermedades de transmisión sexual puede evitar estas complicaciones.

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