CÁNCER de piel

El cáncer de piel es la neoplasia (masa anormal de tejido) maligna más frecuente en el mundo y su prevalencia se ha elevado en los últimos años. Esta enfermedad ocupa el segundo lugar de frecuencia en México; principalmente en hombres, y en tercer lugar se presenta en mujeres.

Cabe mencionar que la exposición solar es determinan- te en el desarrollo del cáncer de piel, sobre todo, si se somete a exposición solar intensa e intermitente antes de los 18 años de edad; esta acumulación se manifestará en la edad adulta como fotoenvejecimiento o cáncer de piel. No obstante, si se acude al dermatólogo a tiempo, el 80% de los casos puede atenderse sin complicaciones de riesgo para el paciente.

Actualmente, es un padecimiento que se presenta comúnmente en pacientes de 30 años de edad, a pesar de que anteriormente se registraban casos únicamente en personas mayores de 50 años. Esto se debe a que existe una mayor exposición a los rayos solares en las actividades cotidianas de los individuos, ya sea por razones laborales, deportivas o recreativas.

Esta enfermedad se clasifica en melanoma y no melanoma; este último, a su vez, se cataloga en: carcinoma basocelular y carcinoma espinocelular. El carcinoma basocelular es el más común de todos, se presenta como elevaciones oscuras, brillantes y aperladas de la piel, puede haber vasos sanguíneos visibles sobre la misma, es localmente invasivo, de crecimiento lento y con bajo riesgo de invadir otros órganos; sin embargo, si no se trata oportunamente tiene la capacidad de provocar destrucciones en el organismo.

El carcinoma espinocelular, por su parte, se presenta como elevaciones de la piel con bordes irregulares de superficie áspera, con tendencia a sangrar fácilmente, es de crecimiento rápido y aparece en lesiones precancerosas; es capaz de invadir otros órganos y además de piel, también se puede localizar en mucosas, genitales, palmas y plantas.

Por otro lado, el melanoma ocupa el tercer lugar de neoplasias y es la mayor causa de muerte de cáncer de piel. Este padecimiento afecta: la piel, mucosas, globo ocular y tracto gastrointestinal. Se presenta con manchas color café oscuro, casi negro o lunares con bordes irregulares; su crecimiento es muy rápido y tiene una gran capacidad de metastatizar.

El diagnóstico temprano de esta enfermedad es muy importante, ya que si se detecta a tiempo puede ser tratable. De igual forma, es esencial que se lleve a cabo una autoexploración en los lunares y realizar el ABCDE (Asimetría, Borde irregular, Cambios de color, Diámetro aumentado, Elevación).

Si se observa alguna alteración en la piel, que no desaparezca por un tiempo y se presenten síntomas de ardor, dolor o comezón, es muy importante acudir con su dermatólogo, quien hará una inspección profunda y decidirá el tratamiento más adecuado.

 

 

Dra. Kenia Yolanda Lepe Moreno
Dermatóloga
(CED. prof. 9812613)

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