Linfogranuloma venéreo, ¿aún existe?

Linfogranuloma venéreo, ¿aún existe?

Es una enfermedad de transmisión sexual causada por una bacteria denominada Chlamydia trachomatis que afecta principalmente ganglios linfáticos y puede ser transmitida por contacto sexual sin protección vaginal, anal u oral.

Es una causa de ùlceras genitales que debe diferenciarse de otras enfermedades como: herpes, sífilis, linfogranuloma inguinal y cancroide.

La enfermedad es endémica de áreas tropicales y subtropicales. Su incidencia era mayor en países en desarrollo, sin embargo, durante los últimos 10 años se ha reportado un brote en Norteamerica, Europa y Australia sobre todo en hombres que tienen sexo con hombres (HSH).

A partir del 2003 se confirmaron mas de 2000 casos en un periodo de 9 años en Reino Unido.

La mayoria de los casos se diagnosticaron en Londres, Brighton y Manchester. Desde inicios del 2007 hasta finales del 2011, se notificaron 146 casos en Barcelona.

Existen nuevos casos en Finlandia, Republica Checa y en Francia se reportó el primer caso de proctitis secundaria a Chlamydia trachomatis en una mujer. En Estados Unidos, la incidencia real es desconocida debido a que el reporte nacional de LGV terminò en 1995.

Antes de estos brotes en HSH, la enfermedad era endémica en heterosexuales, en quienes se manifestaba como la forma clásica de la enfermedad con úlceras genitales y linfadenopatia (agrandamiento de ganglios linfàticos).

Afecta a ambos sexos por igual, sin embargo, se reporta mayormente en hombres debido a que las manifestaciones clínicas tempranas son mas llamativas, mientras que las mujeres suelen diagnosticarse en estadios tardios por su carácter asintomático o inespecífico.

El LGV es una enfermedad que afecta predominantemente ganglios linfáticos, lo cual resulta en inflamaciòn y fibrosis. Se presenta en 3 estadios:

Primer estadio

El periodo de incubación dura de 3-30 días, después de este periodo aparece la primera lesión en forma de una pequeña pápula, pústula, nódulo o úlcera herpetiforme. Suelen ser asintomáticas.

En hombres aparecen en el surco coronal del pene, mientras que en las mujeres aparece en la pared posterior de la vagina, frenillo del labio menor, vulva o cérvix.

La lesión cura en una semana y puede pasar desapercibida en uretra, vagina o recto. Otras manifestaciones incluyen descarga mucopurulenta por uretra, cérvix o recto respecto al sitio de inoculación. En HSH se han descrito úlceras de mayor duración y lesiones extragenitales como fisuras y úlceras en cavidad oral y labio.

Ademas de proctitis hemorrágica como manifestación inicial; los síntomas incluyen dolor rectal, sangrado, descarga purulenta, tenesmo, constipación, y otros síntomas de inflamación gastrointestinal.

Segundo estadio

Aparece de 2 a 6 semanas después de la lesión inicial y se manifiesta como una inflamación dolorosa de los ganglios linfáticos que ocurre generalmente en hombres.

La diseminación sistemica de LGV puede manifestarse con febrícula, escalofríos, malestar general, mialgias, artralgias.

Complicaciones sistémicas raras incluyen involucro cardiaco, meningitis aséptica y enfermedad ocular inflamatoria.

Tercer estadio

Generalmente se presenta en mujeres y HSM, debido a la localización de los ganglios linfáticos involucrados. Se caracteriza por una inflamación crónica que causa destrucción de tejido, seguido de la formación de abscesos perirectales, fístulas y estenosis de recto.

Para el diagnóstico se realiza toma de muestra de material de la úlcera, hisopado rectal y/o punción de adenopatía regional.

Actualmente, existen técnicas de PCR para detectar ADN bacteriano la cual permite confirmación de la bacteria y sus serotipos.

Las serologías apoyan el diagnóstico y tienen la ventaja de estar disponibles en la mayoría de los laboratorios.

El tratamiento se realiza con antibióticos vía oral. En pacientes de estadios avanzados de la enfermedad, el tratamiento quirúrgico de las secuelas debe realizarse luego del tratamiento antibiótico.

El seguimiento debe realizarse hasta la resolución completa de todos los signos y síntomas, en general por tres a seis semanas.

Los contactos sexuales de los 60 días previos a la aparición de los síntomas deberán recibir tratamiento.

La prevención se realiza por medio de uso de métodos de barrera como el condón, sin embargo, las áreas ulceradas no cubiertas son un area de infección.

Es importante conocer las nuevas formas de presentación de esta enfermedad para poder realizar un diagnóstico temprano e iniciar el tratamiento antibiótico adecuado.

El LGV se asocia frecuentemente con otras infecciones de transmisión sexual como gonorrea, sífilis, herpes, hepatitis C y VIH. Por lo que cuando se sospeche de linfogranuloma venéreo es importante realizar pruebas para descartar estas enfermedades.

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