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Marcas de nacimiento

By 20 junio, 2022agosto 24th, 2023Piel

Algunos bebés nacen con signos que se mencionan como “marcas” al nacer, o se desarrollan un poco después del nacimiento. A estas anormalidades llamamos “marcas de nacimiento”, y pueden ser motivo importante de inquietud para los padres.

Debe tenerse en cuenta que la mayoría son benignas, pero es importante la revisión de un experto ya que algunas están relacionadas con otros problemas de salud.

Existen diferentes causas según la marca que se presente, pero no es posible evitarlas y no se deben a nada que la madre haya hecho o dejado de hacer durante el embarazo. La mayoría no están relacionadas con traumatismos en la piel durante el parto.

Algunas marcas de nacimiento desaparecen después de algunos años; otras permanecerán toda la vida.

A continuación, se mencionan los tipos más comunes de marcas de nacimiento.

Manchas de nacimiento vasculares (de vasos sanguíneos)

Máculas: son de las más comunes, color rojo claro o rosadas. También reciben el nombre de manchas salmón, besos de ángel o picotazo de la cigüeña. Las máculas suelen aparecer en la frente o los párpados, en la nuca o en la nariz, el labio superior o la parte posterior de la cabeza.

Son más visibles cuando el bebé llora o hace esfuerzo. La mayoría de estas manchas desaparecen por sí solas cuando el niño tiene entre 1 y 2 años de edad, pero algunas permanecen hasta la adultez.

Hemangioma Infantil: es el tumor más frecuente en bebés menores de un año. Se presenta inicialmente como una mancha roja o “venitas” que posteriormente tiende a crecer rápidamente hasta formar una “bola roja”.

Si bien es un tumor totalmente benigno y tienden a resolverse por sí solos, pueden causar ulceración, sangrado y deformidad; motivo por el cual es importante tratarlos a tiempo y no esperarse a que crezcan.

Existen múltiples opciones de tratamiento incluyendo láseres.

Mancha en vino de oporto MVO: son manchas más extensas de color rojo a purpúricas. Tienen el aspecto de una salpicadura de vino en una parte del cuerpo; afectando más frecuentemente la cara, el cuello, los brazos o las piernas. Las MVO pueden ser de cualquier tamaño, pero solo crecen a medida que el niño crece. Se oscurecen con el tiempo y se pueden volverse más gruesas y, si no reciben tratamiento, pueden sentirse induradas en la edad adulta. Nunca desaparecen por sí solas. Es de suma importancia controlar las que están cerca de los ojos principalmente, pero todas requieren valoración médica para descartar cualquier otra anomalía.

Las manchas de vino Oporto y algunos hemangiomas pueden desfigurar el rostro y causar angustia a los niños, un tratamiento oportuno previene complicaciones tanto en la calidad de vida del niño como en el funcionamiento o estructura.

El tratamiento con láser (energía de luz altamente con- centrada) puede ayudar a los niños con hemangiomas y MVO. La mayoría de las manchas se aclaran después de varios tratamientos con láser «de colorante pulsado». Algunas manchas pueden volver a aparecer y es necesario volver a tratarlas.

Manchas pigmentadas (su origen es el pigmento en distintas capas de la piel)

Manchas cafés con leche: son muy comunes principalmente únicas y solitarias. El nombre se debe precisamente a la igualdad con el color del café con leche. Pueden estar en cualquier parte del cuerpo y, a veces, su número aumenta a medida que el niño crece.

Cuando es una sola mancha no representa ningún problema, pero si su hijo tiene seis o más manchas y su tamaño es más grande que la goma de un lápiz (en los niños pequeños) o más grandes que una moneda de un peso (en los niños más grandes) puede ser un síntoma de neurofibromatosis (un trastorno genético que provoca el crecimiento anormal de las células en los tejidos nerviosos). Acude mejor con el médico especialista para una valoración integral.

Manchas mongólicas: Son manchas planas de color azul grisáceo, aparecen en la espalda baja o en las nalgas. Suelen desparecer (con frecuencia completamente) sin ningún tratamiento al llegar a la edad escolar.

Lunares (nevos congénitos): son manchas cafés que van desde un tono marrón hasta negro; pueden ser planos o elevados, y pueden tener crecimiento de vello.

Los lunares que son manchas de nacimiento reciben el nombre de «nevo congénito» y están presentes durante toda la vida. Si bien los riesgos son bajos, los nevos congénitos gigantes o de gran tamaño tiene más probabilidades de desarrollar cáncer de piel (melanoma) más adelante. Los nevos congénitos más pequeños pueden tener un riesgo levemente mayor que los adquiridos.

La revisión continua de estos nevos es fundamental para detectar anormalidades a tiempo.

Las manchas de nacimiento pigmentadas generalmente no requieren tratamiento, excepto por los lunares congénitos y, en algunos pocos casos, las manchas cafés con leche. Se pueden extirpar los lunares (especialmente los nevos congénitos gigantes o de gran tamaño) con una cirugía; aunque los de mayor tamaño tal vez sean más difíciles de quitar. El tratamiento con láser permite eliminar las manchas cafés con leche, pero con frecuencia, estas manchas vuelven a aparecer.

Como padres resulta difícil y angustiante ver una marca de nacimiento en nuestro hijo/nuestra hija al nacer, sobre todo, si la marca es notoria. Además, es posible que la gente haga preguntas o se quede mirando, y esto pue- de resultar desagradable. Será útil tener preparada una explicación sencilla para estos casos. Desde muy pequeños, los niños ven cómo responden sus padres ante estas situaciones. Hablar con sencillez y abiertamente sobre una marca de nacimiento con los niños hace que estén más dispuestos a aceptar que se trata simplemente de una parte de ellos mismos, como el color de su cabello. Responder sutilmente con: “Es solo una man- cha de nacimiento”, “Nací con ella». También ayuda a los niños, emocionalmente, estar rodeados de familia y amigos que les den su apoyo y los traten naturalmente.

Como ya se mencionó, son múltiples las causas y por tanto los tipos de marcas de nacimiento, algunas pueden desaparecer por sí solas, pero otras requieren tratamiento individualizado o vigilancia periódica. No dude en consultar a los expertos.

 

Dra. Rocío Concepción Albores Arguijo
Pediatría – Dermatología Pediátrica
(CED. prof. 10374708)

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