Verrugas genitales ¿todas son iguales y con quién acudir?

Las verrugas anogenitales son pequeñas protuberancias del color de la piel o rosadas. Pueden ser lisas, planas o elevadas con una textura rugosa y se forman en la vulva (los labios de la vagina), la vagina, el pene o el ano. Son causadas por un virus llamado virus del papiloma humano o «VPH». Cabe destacar que existen otras protuberancias que se forman en la región genital que no necesariamente tienen que ser ocasionados por VPH, por lo que ante cualquier cambio de coloración o elevación de la piel es preferible consultar a su médico.

Hay más de 100 tipos diferentes de VPH, los tipos 6 y 11 del VPH son las principales causas de verrugas, y los tipos 16 y 18 son las principales causas de cáncer cervical, por lo que las cepas de VPH que producen verrugas genitales no suelen causar cáncer. El VPH se transmite por contacto directo de piel a piel, por lo que puede transmitirse por relaciones sexuales o cualquier otro contacto que afecte el área genital (por ejemplo, contacto de mano a genital). Es de suma importancia conocer que la mayoría de las personas con el virus no tienen verrugas visibles, sin embargo, el virus se puede transmitir y las manifestaciones clínicas pueden aparecer desde semanas a años después de haber estado expuestas al virus, por lo que es complicado conocer cuándo o cómo se adquirió. La mayoría de los pacientes no tienen ningún síntoma en absoluto, pero algunos pueden presentar picazón, ardor o sensibilidad en el área genital.

Las verrugas genitales se diagnostican en su mayoría clínicamente, es decir, un profesional de la salud es capaz de determinar el diagnóstico al observar las lesiones, sin embargo, en ocasiones se puede requerir una biopsia (extraer un pequeño trozo de tejido) para analizarlo en microscopio.

Hay muchas maneras de tratar las verrugas genitales: algunas implican el uso de un medicamento y otras implican un procedimiento. Incluso con tratamiento, es posible que las verrugas reaparezcan en las pocas semanas o meses. Esto se debe a que al tratar las verrugas, no necesariamente se eliminan todos los virus (VPH) que causan las verrugas. Algunas células en la piel y la vagina de apariencia normal pueden permanecer infectadas con el VPH. Actualmente no existe un tratamiento que elimine permanentemente el VPH en todas las células infectadas, pero la mayoría de las personas eliminarán el virus y las verrugas con sus propios sistemas inmunes.

El «mejor» tratamiento para las verrugas depende de la cantidad de verrugas que se tenga, dónde se encuentren y las preferencias de usted y su médico. Actualmente existen vacunas contra el VPH, las cuales pueden ayudar a prevenir la infección en la mayoría de las formas de VPH que causan verrugas. Pero las vacunas pueden prevenir la infección sólo si se vacuna antes de contraer verrugas. Los condones pueden ayudar a reducir el riesgo de infección, pero no te protegen totalmente, ya que incluso el virus puede vivir en lugares de la piel que no están cubiertos por el mismo. Lo ideal es no tener relaciones sexuales con personas infectadas con el VPH. Este escenario es difícil, porque las personas no siempre saben que tienen el virus.

 

DRA. ILSE MEYER NAVA
Dermatóloga
(CED. prof. 8985949)
Dermacenter
Ilse_meyer_n@hotmail.com

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