
Las enfermedades de transmisión sexual se contagian principalmente por contacto sexual. Son causadas por bacterias, virus o parásitos, y se pueden transmitir de una persona a otra a través de la sangre, el semen, los líquidos vaginales y otros fluidos corporales.
Estas infecciones no siempre causan síntomas, por lo que es posible contraerlas de una persona aparentemente sana o que incluso desconoce que está infectada.
Por ello, es importante conocer las formas en las que se puede prevenir o reducir el riesgo de contagio. A continuación, se enumeran las más efectivas:
1) Abstinencia: es la única protección 100% efectiva.
2) Vacunarse (VPH, hepatitis B): reduce significativamente el riesgo; esto aplica tanto en hombres como en mujeres.
3) Uso de condón: usar preservativos de látex correctamente y nuevos en cada relación sexual, ya sea oral, vaginal y/o anal, ayuda a reducir la transmisión de algunas enfermedades (por ejemplo, VIH, clamidia y gonorrea).
Estos preservativos ofrecen menor protección contra enfermedades en las que se forman lesiones expuestas en los genitales, como el VPH o el herpes.
Los métodos anticonceptivos que no son de barrera, como las pastillas anticonceptivas o los dispositivos intrauterinos (DIU), no protegen contra las infecciones de transmisión sexual.
4) Reducir el número de parejas o mantener monogamia mutua: después de realizarse pruebas de detección de enfermedades de transmisión sexual. Asimismo, realizar revisiones periódicas y antes de iniciar vida sexual con una nueva pareja puede disminuir el riesgo de contagio.
5) Considerar el uso de profilaxis previa a la exposición (PrEP): existen medicamentos combinados aprobados para reducir el riesgo de infección por VIH en personas con alto riesgo. Entre ellos se encuentran la emtricitabina con tenofovir (Truvada) y la emtricitabina con tenofovir (Descovy). Su uso debe ser siempre bajo supervisión médica.
Estas son algunas formas de evitar o disminuir el riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, ante cualquier síntoma como secreciones, llagas o molestias, se debe buscar atención médica.
Además, si se diagnostica alguna de estas infecciones, la pareja o parejas recientes también deben recibir tratamiento para evitar la reinfección y limitar su propagación.



















