Liquen escleroso y atrófico en vulva.

Liquen escleroso y atrófico en vulva.

El liquen escleroso y atrófico es una condición dermatológica que provoca que la piel de la vulva se vuelva delgada, blanquecina y arrugada, y puede causar mucha comezón y dolor. Usualmente ocurre en mujeres postmenopáusicas y se desarrolla en cualquier superficie de la región vulvar, aunque las zonas más frecuentes son alrededor del clítoris, los labios menores y mayores, y la región anal. En un pequeño porcentaje de pacientes estos hallazgos pueden ocurrir en otras partes de la piel como muslos, brazos, o espalda.

¿Qué lo causa?

No se conoce con exactitud la causa, sin embargo, algunas investigaciones sugieren varios factores que podrían jugar un papel en su desarrollo:
1. Factores genéticos: el liquen escleroso y atrófico aparenta ser más común en algunas familias.
2. Trastornos del sistema inmune: se cree que la “autoinmunidad” juega un papel, es decir, el sistema inmunitario ataca equivocadamente a la misma piel, causando su daño.
3. Hormonas: el liquen escleroso y atrófico es mucho más frecuente en niñas prepúberes y mujeres postmenopáusicas, lo que sugiere que los cambios hormonales influyen en la enfermedad. Sin embargo, tratamientos hormonales como la terapia de reemplazo hormonal o la aplicación de testosterona o progesterona tópica, no han demostrado ser efectivos en el tratamiento del liquen escleroso y atrófico.

¿Cuáles son los síntomas?

Algunas mujeres con liquen escleroso y atrófico sienten molestias en la vulva, aunque algunas mujeres pueden no tener síntomas. Los síntomas más comunes son:
• Comezón en vulva, incluso puede ser tan severa que interfiere con el sueño.
• Comezón, fisuras, sangrado y/o dolor en región anal.
• Dolor al tener relaciones sexuales.

Típicamente quienes tienen liquen escleroso y atrófico en genitales tienen una piel blanquecina, y de aspecto arrugado que se puede extender hacia la región anal. En ocasiones en estos sitios pueden aparecer fisuras, e incluso hasta la fricción más ligera puede ocasionar sangrado dada la fragilidad que se encuentra en la piel.

Sin tratamiento y en casos severos el liquen escleroso y atrófico puede progresar y cambiar la apariencia del área genital, formando cicatrices y en casos severos tal fibrosis que los labios de la vulva se fusionan y cubren el clítoris. La apertura de la vagina se puede estrechar y las fisuras, y cicatrices formadas ocasionar dolor al realizar un examen físico o en las relaciones sexuales. El liquen escleroso y atrófico no involucra los órganos sexuales internos como la vagina o el útero. Además, se ha demostrado que las mujeres con liquen escleroso y atrófico sin tratamiento tienen un riesgo ligeramente aumentado de padecer cáncer en vulva. Por dicha razón, en pacientes controladas se sugiere por lo menos una evaluación anual.

El diagnóstico se realiza mediante la exploración física y con frecuencia mediante la realización de una biopsia.

Las metas del tratamiento son aliviar los síntomas y prevenir que la condición empeore. Todas las pacientes con liquen escleroso y atrófico genital, incluso aquellas con síntomas leves, deben llevar un tratamiento de manera regular y constante. Dependiendo de la severidad del problema será el tratamiento indicado por el médico.

Es importante el tratamiento temprano, ya que de esta manera se disminuye sustancialmente la probabilidad de progresión y complicaciones a largo plazo

 

Dra. Kenia Yolanda Lepe Moreno
Dermatóloga
(CED. prof. 9812613)

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