Rellenos faciales. Tipos y usos.

Rellenos faciales. Tipos y usos.

En el proceso de envejecimiento las estructuras óseas se reabsorben, se pierde grasa y volumen, en la piel disminuye colágeno y elasticidad. Esta pérdida de equilibrio se traduce en un aspecto envejecido y cansado caracterizado por aparición de arrugas, doble ojera, falta de definición del contorno facial, líneas de marioneta, adelgazamiento de los labios, entre otras.

Los rellenos faciales se utilizan para corregir líneas de expresión, defectos postquirúrgicos y remplazo de volumen (Ej. Depresión tisular congénita). Habitualmente se recomiendan para ofrecer un tratamiento de rejuvenecimiento no invasivo ya que redefinen el contorno facial y mejoran la calidad de la piel. Cabe mencionar que no es mutuamente excluyente con la aplicación de la toxina botulínica, ya que tienen aplicaciones e indicaciones distintas y son complementarios o sinérgicos entre sí en cuanto a rejuvenecimiento se refiere.
Las características que debe cumplir un relleno: ser seguro, biocompatible, de fácil fijación al tejido, mantener su volumen, inducir una mínima reacción inflamatoria, no teratogénico, no carcinogénico, no alergénico, resistente a la infección, relativamente económico y estable a temperatura ambiente, no migratorio, técnica de aplicación reproducible.

Se clasifican por sus propiedades, tiempo de biodegradación, composición (uno o más materiales) y naturaleza en:
1) Autógenos: grasa del paciente.
2) Biológicos: colágena bovina, porcina o humana, y ácido hialurónico (HA).
3) Sintéticos: parafina, silicón, hidroxiapatita de calcio (CHA), polimetilmetacrilato (PMMA), microesferas, hidrogel de poliacrilamida, metacrilato de hidroxietilo, ácido poli-L-láctico (PLLA) y policaprolactona.

Según las características de la biodegradación, también se dividen en:
A) Temporales: 1) Reabsorción rápida < 12 meses: HA y colágena. 2) Reabsorción lenta < 24 meses: HA con perlas de dextrán, ácido poli-L-láctico, hidroxiapatita de calcio y policaprolactona-1 (PCL-1).

B) Permanentes: silicón, polimetilmetacrilato y poliacrilamidas.

Los rellenos de HA son los más utilizados por su seguridad, y por sus mínimos efectos secundarios y reversibilidad. La duración depende del tamaño molecular y reticulación de 12 a 18 meses. Actualmente, existen aproximadamente 200 tipos de rellenos faciales en el mercado. Las contraindicaciones son: hipersensibilidad (alergia), trastornos hemorrágicos, alergias graves y antecedente de choque anafiláctico.

En relación al procedimiento primero el paciente debe ser evaluado en un consultorio por un médico dermatólogo o cirujano plástico certificado antes del procedimiento, es necesaria una historia clínica completa y firmar consentimiento informado.

Con el fin de evitar complicaciones siempre se deben de utilizar rellenos de marcas conocidas por su calidad y estudios científicos que respaldan su seguridad (aprobación FDA y Cofepris). El médico debe conocer los compartimentos superficiales y profundos faciales, así como los sitios de riesgo en los cuales hay nervios y vasos sanguíneos importante. Los errores técnicos están relacionados con la elección, ubicación y profundidad incorrectas de la colocación del producto.

 

Dr. Juan Basilio López Zaldo
Dermatólogo y Cirujano Dermatólogo
(CED.prof.7157462 ced.esp.10047697)
Dermacenter
jlopezzaldo@gmail.com

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