MELASMA ¿Qué procedimientos puedo hacer?

El melasma, paño o también conocido como “máscara del embarazo”, está dentro de los trastornos de la piel que se caracteriza por una hiperpigmentación, es decir, un oscurecimiento de la piel principalmente en zonas expuestas al sol en cara, tales como mejillas y frente. El melasma especialmente afecta a las mujeres, y es más común entre mujeres hispanas y asiáticas en comparación con mujeres de otras etnias.

A pesar de los adelantos en tecnología y una mejor comprensión de cómo ocurre el melasma, en la actualidad no existe una cura para el mismo, es decir, el melasma se controla e inclusive se puede mejorar hasta 90% siguiendo las recomendaciones de un dermatólogo certificado. En consecuencia, existen diferentes tratamientos enfocados en el control del paño y mejorarlo lo suficiente para evitar el impacto negativo en la calidad de vida de la paciente.

Los procedimientos que se pueden realizar en pacientes con melasma deben ser cautelosos y cuidadosamente elegidos, para que resulten seguros y efectivos; toda vez que un procedimiento puede resultar en un empeoramiento o agravamiento del melasma.

Dentro de los procedimientos más realizados a nivel mundial para el control de melasma se incluyen dos: el primero corresponde a diversos tipos de peeling químicos como por ejemplo a base de ácido salicílico o glicólico cuyo objetivo es eliminar el pigmento que se encuentra de manera más superficial de la piel y continúan usándose con relativa frecuencia a nivel mundial, aunque conllevan el riesgo de irritación y generación de mancha postinflamatoria si son practicados de manera incorrecta.

El segundo procedimiento corresponde más recientemente a la aplicación del uso de láser dirigido a las células que contiene el pigmento para regular y homogeneizar la tonalidad y pigmento de la piel. Este último procedimiento se conoce como pico toning que corresponde al tipo de láser usado (láser de picosegundos) y a la modalidad empleada (toning: no ablativo, sin daño a la piel superficial). Lo anterior resulta en una opción exitosa para el control del melasma por su especificidad para mejorar los trastornos de la pigmentación, homogeneizar la tonalidad de la piel e incluso como un procedimiento pre envejecimiento, sin tiempo de recuperación, sin dolor y no invasivo; ¿cuál es la desventaja? Ese tipo de procedimientos “fraccionados o mínima- mente invasivos” tendrán a su vez resultados “fraccionados”, por lo que es necesario la realización de diversas sesiones para lograr los resultados adecuados; en el caso de melasma llegando a requerir de hasta 4 a 6 sesiones en intervalos de cada 2 semanas – 4 semanas.

Recuerda que la realización de cualquier procedimiento para el control del melasma vendrá de complementarse con un adecuado tratamiento, el uso de protector solar y evitar la exposición al sol, de lo contrario la recaída será muy probable.

El uso de otro tipo de tecnologías basadas en energía u otros peelings químicos más agresivos tienen el riesgo de agravar este tipo de padecimiento, es por eso importante que la persona más indicada para orientar tu tratamiento acorde a las necesidades de tu piel y severidad de melasma será un dermatólogo certificado.

¿Tienes alguna duda? ¿Qué te gustaría saber más al respecto? Contáctanos a través de tus comentarios y haznos saber qué más te gustaría saber sobre el tema.

Dr. Manuel Soria Orozco
Dermatólogo
(CED. PROF. 8148410)
Tel. 4441-112095

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