Opciones de tratamiento en cicatrices de acné

Opciones de tratamiento en cicatrices de acné

El acné es una enfermedad inflamatoria de la piel que frecuentemente resulta en formación de cicatrices. Un tratamiento temprano y efectivo del acné es la mejor herramienta para minimizar y prevenir la formación de cicatrices.

Es importante saber que a pesar de que existen múltiples terapias que reducen la apariencia de las cicatrices, no existe tratamiento que las elimine por completo. De esta manera, hasta la fecha, cualquier publicidad que prometa o garantice su eliminación debe ser juiciosamente cuestionada.

Habitualmente es necesaria una combinación de tratamientos para alcanzar los mejores resultados cosméticos. La selección del tratamiento se basa en factores como el tipo de cicatriz, la severidad de la cicatrización, preferencias del paciente, efectos adversos, costos, y disponibilidad del tratamiento.

¿Por qué aparecen cicatrices en acné?

La realidad es que la aparición de cicatrices de acné representa una respuesta alterada a la inflamación cutánea que resulta en un desequilibrio entre la síntesis de colágeno (que promueve la cicatrización) y la degradación de la matriz extra celular (los factores que se encargan de “moldear” las cicatrices en su proceso de maduración).

Un dato interesante es que la aparición de cicatrices es una consecuencia común de acné inflamatorio, sin embargo no todos los pacientes desarrollan cicatrices. La explicación científica a este fenómeno aún se encuentra poco clara, pero existen varias teorías en estudio.

¿Cuáles son los tipos de cicatrices en acné?

Pueden ser atróficas (deprimidas) o hipertróficas y queloides (elevadas). Un mismo paciente puede tener varios tipos de cicatrices.

Las cicatrices atróficas son las más comunes y a su vez se clasifican en icepick, rolling, o boxcar.

Un aspecto importante es que la apariencia de una cicatriz se acentúa por el eritema (enrojecimiento) inicial. El tratamiento del eritema con frecuencia es un componente inicial del tratamiento.

Además, algunas personas suelen confundir las cicatrices con hiperpigmentación postinflamatoria, aquéllas manchas oscuras que quedan conforme las lesiones de acné se van resolviendo, particularmente en pieles morenas. Este tipo de consecuencia de acné no se clasifica como cicatriz y desaparece incluso sin tratamiento con el tiempo.

Tratamiento

Dependiendo de las características del paciente, el tratamiento puede llevarse teóricamente en tres fases.

1.- Fase de tratamiento inicial: tratamiento de eritema y cicatrices difíciles.

A. Eritema

i. El láser de colorante pulsado es el tratamiento ideal. Habitualmente un tratamiento exitoso requiere tres o más sesiones cada una con frecuencia mensual.

ii. Otros tratamientos: Luz pulsada intensa, láser fraccionado no ablativo.

B. Cicatrices difíciles

i. Las cicatrices muy profundas como icepick o boxcar suelen responder poco a los procedimientos que favorecen producción de colágeno (ej, láser CO2). Algunos procedimientos como la aplicación de ácido tricloroacético (TcA) en la base de la cicatriz, subincisiones (se utiliza una aguja para tratar de remover el tejido fibroso debajo de la cicatriz y asi “liberarla” y producir colágeno), o escisiones con sacabocado.

2.- Procedimientos que remodelen colágeno (ej, micropunciones, peelings o láser ablativo como el láser de co2); Se utilizan para inducir formación de colágeno particularmente debajo de las cicatrices y de esta manera mejoren su textura. Particularmente los láseres ablativos como el Láser de CO2 han demostrado ser eficaces y seguros.

3.- Tratamientos adicionales: se utilizan para tratar las cicatrices resistentes y aumentar los resultados del procedimiento remodelador de colágeno. Algunos de estos tratamientos consisten en aplicación de relleno de ácido hialurónico debajo de cada cicatriz, o láseres no ablativos como terapia complementaria.

 

Dra. Kenia Yolanda Lepe Moreno
Dermatóloga
(CED. prof. 9812613)

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